En resumen
La frecuencia es el número medio de veces que una persona ve tu anuncio. Se obtiene dividiendo las impresiones entre el alcance.
Por qué es importante
Al principio, repetir un mensaje ayuda a recordarlo. Pasado cierto punto la gente se cansa: baja el porcentaje de clics y sube el coste por resultado.
Los ajustes principales
- Control de la frecuencia: limita cuántas veces la misma persona ve el anuncio en un periodo. Se ofrece según el objetivo y el tipo de compra.
- Notoriedad: la frecuencia importa más, ya que el objetivo es el recuerdo.
Un ejemplo concreto
Una marca promociona un concierto en una ciudad mediana con una audiencia estrecha. Tras una semana, la frecuencia supera 6 y sube el coste por clic. Ampliar la audiencia o renovar el anuncio funciona mejor que subir el presupuesto.
Errores que conviene evitar
- Una audiencia demasiado pequeña: las mismas personas ven el anuncio una y otra vez.
- Dejar correr el mismo anuncio demasiado tiempo sin renovarlo.
- Poner un tope demasiado bajo: la entrega se ralentiza y el presupuesto deja de gastarse.
Para recordar
- Una frecuencia que sube mientras los resultados bajan indica cansancio.
- Amplía la audiencia o cambia el anuncio antes de poner un tope.
- Una frecuencia demasiado baja puede indicar que el mensaje se ve muy poco para recordarse.
Practica en TRIALO
Lanza una campaña en una audiencia muy estrecha y repítela en una amplia. Compara la frecuencia y el coste por resultado.